El guardameta del Stoke City, Asmir Begovic, anotó en el mes de noviembre de 2013 el gol más lejano de la historia, ante el Southampton. Y es que el bosnio introdujo el balón en la portería contraria desde 91,9 metros de distancia, es decir, desde su propio arco.
Este tanto entró en el Libro Guinness de los Récords. Además, es uno de los goles más temporaneros, puesto que lo consiguió cuando sólo se llevaban jugados 13 segundos de partido.
